Día del padre, lejos de casa

Día del padre, lejos de casa

* Su fe y un costal lleno de ilusiones, su compañía rumbo a los Estados Unidos.

MARÍA JOSÉ SÁNCHEZ/Corresponsal
Tapachula.- La esperanza por darle lo mejor a sus dos hijos menores de edad y a Leticia, su esposa, es lo que mantiene en pie y con ilusiones fuera de su patria, El Salvador, a Leonardo Guardado Pérez.

Es un hombre que hasta hace unas semanas laboraba en una imprenta en el departamento (estado) de Sonsonate, la cual cerró sus puertas porque su propietario, de quien prefiere no revelar su identidad, tuvo también que migrar con todo y su familia, porque ya no soportó las presiones de la mara salvatrucha que le cobraba derecho de piso.

Se siente triste porque sus hijos tenían la ilusión que para el 17 de junio, que es cuando se celebra el Día del Padre en El Salvador, estaría de regreso en casa.

Cada uno de los pequeños que estudian el kínder y primero de primaria, le prepararon con todo cariño y amor un regalo elaborado con sus propias manos, que querían entregarle el día viernes 16 de junio durante el festival que se celebra tradicionalmente en la institución educativa a la que acuden.

Se siente preocupado porque sus hijos están tristes, pero aprovecha las ventajas de la comunicación a través de las redes sociales y les ha informado que si no está en casa no es porque no los ame, sino porque decidió salir de su país porque quiere darles lo mejor.

UN COSTAL LLENO DE ILUSIONES SOBRE SUS HOMBROS
Recuerda que es grave la crisis económica que se vive desde hace muchos años cuando la economía fue dolarizada y los pocos trabajos que hay pagan muy poco y no alcanza, por eso decidió abandonar su patria, con dos cambios de ropa, unos cuantos dólares para los pasajes y con un costal lleno de ilusiones sobre sus hombros.

Hay momentos que quiere tomar el bus de regreso a su casa, pero finalmente reflexiona y no lo hace porque quiere darle lo mejor a sus hijos y sabe que en su país no será posible, más que en los Estados Unidos donde tiene la esperanza de encontrar un buen empleo.

La política antiinmigrante del presidente estadounidense Donald Trump, no lo detendrá, aseguró que permanecerá unas semanas más en Tapachula, encontró un trabajo como guardia de seguridad en un centro botanero, porque quiere juntar algunos pesos para enviarle a su esposa que ha estado enferma y no ha podido seguir lavando y planchando ropa ajena.

Su sueño es llegar al vecino país del norte, trabajar y enviarle dinero a su familia, hacerse de un equipo de imprenta que es otra de sus ilusiones, confía en que Dios lo ayudará a realizar su proyecto.

Tiene planeado el domingo desde muy temprano realizar una video llamada para estar en contacto con sus seres queridos, con su esposa, con sus dos hijos y con su madre que también se quedó con el corazón hecho pedazos cuando lo vio partir. “Mi madre me dio la bendición, sabe que donde llegue no me moriré de hambre y que trabajaré, porque es algo que mi difunto padre me enseñó, a ganarse el pan de cada día”.

LA FIGURA PATERNA, FUNDAMENTAL EN EL HOGAR
Está consciente que la figura paterna en el hogar es de gran importancia, tuvo la fortuna de que su padre siempre estuvo al pendiente de él, le enseñó valores que han sido fundamentales en su vida y es lo que inculca a sus hijos, que a pesar de estar pequeños entienden.

“Con lo que he ido ganando y las propinas de los clientes me compré un celular de segunda mano que me vendió un mesero, hice el esfuerzo para poder estar en comunicación con mi familia”. Todos los días les envía un mensaje, porque aunque están lejos, quiere que ellos lo sientan cerca.

“Ser padre es lo mejor que Dios me pudo haber dado, mis dos hijos son una gran bendición y el complemento es mi esposa que en mi ausencia está al pendiente de los niños, porque además sabe que como padre me siento incompleto al estar lejos de ellos; Dios primero llegaré a mi destino y trabajaré mucho, así como estoy trabajando en Tapachula para reunir unos pesos y mandárselos para su manutención”, explicó.

Finalmente, envió un mensaje a los hombres que han tenido la fortuna de ser padres, que cuiden a sus hijos, que los eduquen con valores, pero sobre todo que les den lo necesario, sin caer en los excesos. “En México se habla de crisis, sí la hay, pero no se compara con lo que vivimos quienes venimos de Centroamérica, donde la inseguridad está mucho peor, donde a unos los matan por andar en malos pasos, pero otros por una bala perdida”.

Fotos: Día del Padre

 




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