La Santa Cruz, barrio que se niega morir

La Santa Cruz, barrio que se niega morir

* Sobrevivió a inundaciones y a abusos
* Uno de los barrios más antiguos de Huixtla

Por Margarita Moreno Soto
Lo característico del barrio, sus calles anchas, sus patios aún cobijados por mango de “coche”, el barrio de la Santa Cruz sobrevive.

Ahí en los años 30 o antes quizás, se inició la festividad de la Santa Cruz a través del Cofrado, integrado por habitantes de la colonia que además de festejar el 3 de mayo a la Santa Cruz, cada año celebra la festividad de San Francisco de Asís, San Miguel y San Mateo, acciones que se trasladan al vecino municipio de Tuzantán. Una mezcla de ritos indígena con lo religioso.

La Santa Cruz 1Pero no todo en el barrio ha sido fiesta, en el año de 1998 pero especialmente en el 2005, ciento de casas fueron afectadas por las lluvias del huracán Stan. Muchas familias perdieron toda la vivienda, algunas lograron rescatar algo de sus pertenencias.

En aquellos aciagos momentos de la noche del 5 de octubre, la solidaridad se vivió en pleno. Muchas personas acudieron con sus camionetas a rescatar a los colonos, algunos tuvieron que ir a los albergues, otros buscaron cobijo con familiares o amigos. Parte del barrio Santa Cruz estuvo bajo el agua, en especial el famoso parque de Los Conscriptos, el primer campo de fútbol de la ciudad.

Pero ni el agua ni los abusos de la autoridad pudieron derrotar a sus habitantes, esto porque a muchos de ellos se les prometió una vivienda y ésta no llegó, o simplemente les dieron lo que les vino en gana, a pesar de ello siguen en la lucha por obtener una vivienda para resarcir lo perdido.

Hace más de un año, el actual sacerdote intentó establecer ahí una casa del migrante, situación que fue repudiada por los habitantes quienes en abierta confrontación con el párroco se apoderaron de la iglesia para no darle entrada a esa idea de entregar la iglesia a los migrantes de Centroamérica.

Por esa acción fue retirada de la iglesia bancas, imágenes y otros enseres religiosos, para darle paso a literas, colchones que presumiblemente serían para el albergue. Hoy en día continúan ahí, sin ser usadas, también la iglesia sigue sin sus bancas. Por el conflicto que surgió en ese año ya no hubo misas y los feligreses católicos tuvieron que realizar esa festividad.

Y es que la tradición de la Santa Cruz marcaba que en períodos de intensa sequía como la actual, la cruz era sacada del templo y paseada por las calles para que pronto se tuviera agua y con ello poder iniciar con las cosechas. Hoy la Santa Cruz permanece en la iglesia, no hay paseo.

Será el próximo miércoles cuando se celebre de nueva cuenta la Santa Cruz, los católicos mandaron colocar una manta en su fachada, preparan ya la festividad, primero con rosarios y para el día de la cruz habrá mañanitas, un refrigerio y la entrega de flores de católicos que acuden a su cruz en busca de algún milagro.

El milagro más grande es que entre las arenas que dejó el río, el barrio sigue vivo.




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